Los Chilaquiles Verdesnacen en 2004 y desde entonces se ha presentado en diversos estados principalmente en la Ciudad de México.Esta agrupación nos proponesones de nueva creación. Es una agrupación musical que recrea sones en una rica fusión del son jarocho, los ritmos afroamericanos y un toque francés y de bandas gitanas. Ofrecen un repertorio constituido por piezas originales.
Jorge Calleja, director musical de la banda, y agrega: el estilo propio de Chilaquiles Verdes se basa en la fusión del son con otros ritmos como el llanero venezolano, el son montuno cubano, la chanson francesa o el flamenco español. “Nosotros no sólo somos intérpretes, ante todo, nos definimos como compositores por lo que si bien podemos tocar repertorio tradicional con arreglos de la misma banda, nos concentramos en piezas de nuestra propia autoría”.
Chilaquiles Verdes une los sonidos del acordeón, la jarana, la leona, el requinto jarocho y el cajón, “con una actitud de respeto a la tradición, pero con especial énfasis en un repertorio único y original”
Daniel empieza a estudiar clarinete a los 17 años habiendo tomado clases de composición y guitarra desde unos 3 años atrás. Toma clases con Fernando Acosta (clarinete) desde el 2008. Ha pertenecido a diversos ensambles siendo los más representativos Shakeseñora (rock instrumental), Trestristestangos (tangos y música gitana) y Razzia (duo guitarra y clarinete).
Carlos, pianista, acordeonista y compositor, nace en la ciudad de la eterna ching..., primavera, donde empieza a estudiar música desde niño. A los 18, después de tocar en algunos ensambles de rock, punk, ska, fusión (Masa Crítica entre ellos), etc., se lanza al defectuoso a seguir su búsqueda musical, y encuentra a Gallina Negra (etno-fusión), grupo del cual se ramifican la Pulkata Minuta (fusión electronica), Calleja de las Ánimas (etno-camerata) y los Chilaquiles Verdes (son de nueva creación). También trabaja acompañando coros y tocando con quien se pueda y se deje)... En el 2006, en un ensamble de dixieland conoce al Paz y empiezan a sonar como dueto (standars y composiciones).
Rodrigo Acevedo, bajista talquino, de la región del Maule, Chile (zona de buenos vinos). Comienza a tocar la guitarra a los 16 años y rápidamente el bajo (para la banda de rock Los Pelaos). Toma clases de teoría con Leonardo Alarcón y a los 19 se va a estudiar música al “Conversatorio” de la Universidad de Chile en Santiago; 4 años con el maestro Pablo Lecaros, y después otro par con Don Ernesto Holman, con quien busca adaptar las composiciones para guitarra de Violeta Parra al bajo. Tocó la guaracha “Talca, Paris y Londres” en el “Festival del Huaso de Olmué-2007”.
En 2009 viaja a México para tomar clases con Cristian Mendoza. Aquí radica desde entonces, tocando en diferentes ensambles: Mono cósmico, La Rupestrópica, Línea negra y Rocada, además de practicar el contrabajo y su trote matutino..
Ariana, con influencias de su padre en el huapango, se interesa desde pequeña por la música. A los 17 se involucra con los ritmos africanos (toca el sangba, djembé, y krin). A los 23 empieza a estudiar marimba clásica y percusión de orquesta en la UAEH, campus Real del Monte (a la par que la fiesta interminable, de la cual ha recibido hartas satisfacciones). Se desenvuelve principalmente en ensambles de percusión, fusión, folklóricos y coros. En el 2007 conoce a Pacheco, del grupo Gallina Negra y tiempo después comienzan a experimentar juntos... esporádicamente... son, reggae, brasileiras... en la calle... en el metro...
Pero ¿cómo realmente Rocada se hizo Rocada?
El Pacheco y el Paz conocen al Rodrigo en un jam en casa de Pepe "Manos ligeras". Tiempo después, en una de esas entrevistas que nunca se realizaron, el Paz comentó acerca del origen de Acevedo Rodriguez:
“Rodrigo , nuestro amigo de los Andes, crece en las cordilleras tomando mate y tocando el bajo, y por supuesto desde chiquito ya se daba sus weaitas.”
Por exceso de solvencia económica Carlos y Rodrigo se juntan para armar el hueso y llevarlo a café, restaurant o bar que se deje. Fue así que encontraron a Jonh Wolf y se unieron a la “Copa Nosstra” (o la fiesta interminable, desde otro enfoque) pero esa es otra historia...
Poco despues se unió el Paz al “hueso project” y después de no funcionar por tocar lo que nos gusta y no “lo comercial-lo movido-a lo que está acostumbrada la gente” el “hueso project” se transformó en taller y empezamos a sonar todo lo que nos late y representa reto (Hermeto Pascoal, Jovino Santos Neto, Paquito D’ Rivera, standars de jazz, Klezmer... a la par que nuestras composiciones y arreglos). Y empezamos a sonar como “Rocada” desde el lanzamiento del libro “Los Relatos Malditos del Capitán Cabucho (finísima persona) en Cuernavaca”.
El ensamble sonaba incompleto por ausencia de percusión, hasta que en mayo del 2010 llega Ariana, rítmica amarilla, a la familia Ro-ca-da (Rodrigo, Carlos y Daniel).. y ¡"paren de gozar"!
Es así que Rocada es el resultado de diferentes lenguajes y actitudes frente a la música, con influencia gitana, brasileña, jazz, gypsy, afro, contemporáneo de corte académico, tzolkin-progresivo, new age, etno-acid, electro-naco-sinfónico-vegetariano (pero acústico), cueca, bachata y cumbia pa' la pura gozadera! (con todo y perreo rico y apretaito),... género que hemos designado como: "Música Balcónica" (Violación musical).
Con la idea de formar un grupo que externara la profunda admiracion por la musica de las diferentes Etnias del mundo, asi como un cariño muy profundo por la musica Indigena del pais, surgen los Tlaxikeros en julio del 2006.
Concientes de la vasta diversidad de géneros, los Tlaxikeros integran la música tradicional dentro de sus canciones, retomando instrumentos del son jarocho (jarana y guitarra de son), y los combina con distintos instrumentos como contrabajo, bajo eléctrico, acordeón, guitarra y percusiones, que no son propios de dicho estilo musical; es así que retoma ritmos tradicionales del son, los aprehende, los transforma a a su manera de expresión artística, reinventando ritmos, adecuándolos a sus propias influencias musicales, experimentando con sonidos y todas las influencias que de él emanan, creando obras originales y acordes a las propias experiencias de la agrupación en el entendido de que somos cultura urbana sumergida en un mundo donde los medios de comunicación forman parte importante de nuestra cosmovisión y que está en nuestro ethos la transformación y la expresión de lo que vivimos en la metrópoli.
Es así que entendemos la música, no solo como conjunto de notas y acordes con sonido agradable, que permite movernos armónicamente, hacernos sentir bien, recordar bellos o malos momentos, convivir, sino también como un medio de comunicación y expresión hacia la gente y a la inversa, con la intención de crear reflexión sobre algunos temas sociales que nos preocupan.
La experimentación sonora es parte del quehacer cotidiano Los Tlaxikeros, la armonía y el sonido en conjunto con el ruido atmosférico y caótico de la ciudad son parte integral de la cosmoaudición del Colectivo Los Tlaxikeros.
Intentamos tener presencia dentro de la cultura, ser parte de la transformación social de la ciudad en el entendido de que la mutación social depende de la producción individual, es decir de las personas decididas a crear nuevos conceptos culturales y símbolos que repercutan en la gente que observe, tener voz reflexiva pública y propuesta cultural, mostrar a los jóvenes que la música es una profesión digna y que el artista tiene que ser parte integral de la lucha por conseguir un mejor país donde la democracia se ejerza y la justicia sea algo cotidiano.
La trupé Son pa’ llevar es un esfuerzo artístico, colectivo e individual, que provoca encuentros musicales, poéticos y visuales, en el espacio público y privado, a través de intervenciones musicales en diversos lugares (calles, vecindades, mercados, parques, entre otros) de barrios y colonias de la Ciudad de México. Registrados en video y lanzados a la comunidad internauta para el libre disfrute, los conciertos son pa’ llevar.